
Que lindo día!
Aquellos verdes jardines y los niños gritando me recuerdan que el verano ha llegado.
Hace calor, mucho calor, pero aparentemente no me importa. No me importa porque la razón por la que te escribo es otra; es contarte lo radiante que hoy me siento.
---
Es enero y me enamoré. Sí, en solo un día, en solo un cuadro, solo una imagen, solo un momento bastó para no poder ni querer quitar mis brazos de ti jamás. ¿Cómo puede pasar algo así? ¿Cómo se puede amar así? Teniéndote tan lejos, sin realmente tener una idea clara de ti ahora.
---
Que maravilloso día! Las flores me sonreían al pasar, las mariposas se posan sobre mí, como si quisieran contarme de ti. Les susurro para que te digan cuánto te quiero ya.
---
4 meses han pasado. ¿Por qué no vienes ya? Esta soledad no me agrada, no sabes cómo me muero por ti. Ya ni los árboles sonríen, alicaídos, dejan caer a sus hijas al suelo como si ya nada más valiera la pena.
¿Sabes? Sigo pensando que vendrás… algo me lo dice, pero tu ausencia duele.
---
Es invierno. Recién es invierno, pero en mí lo es hace más todavía. ¿Te había dicho que si el amor matara, yo habría muerto a cada segundo solo por ti?
No te conté, pero hace unas semanas, sentada en un parque, quería dedicarte lo más especial que hubiera en este lugar, en esta tierra, pero todo era muy poco para ti. Aquellas cosas que encontré, contigo comparadas son como lo es una hormiga a un universo; Todas las alegrías de este mundo, todas aquellas vividas por todos en todos los tiempos; la luz, sí, esa que todo ilumina, que a todo da vida; la esperanza de creer que los sueños se logran, que solo son una meta sin una fecha determinada, y que lo que te propongas siempre con esperanza y perseverancia lo tendrás. Quisiera también, darte todo lo que sea bueno para ti, toda la fuerza, todo el amor, toda mi vida, todo el fervor de quien no puede esperar, de quien ansía y necesita verte. Tantas cosas, x cosas, todas para ti.
---
Hace frío, sí, mucho, pero ya no en mi corazón.
¿Sabes cuando todo cambió? Cuando dejé de sentirte para poder verte. Cuando pude decir; ¡Por fin llegaste!!! Largo viaje tomaste. Espero que algún día puedas contarme de él. No te vayas de aquí primero que yo o sin mí!
El resto de la historia ya la conoces mi vida. No te olvides que “No hay amor más grande que el que siento yo ahora por ti, ni habrá, en este mundo, algo que se le compare”.
Aquel día de agosto fue. Bienvenido a este mundo bebé, a mi mundo.
Mamá.